Donde las palabras se derrumban, donde los gestos se desvanecen, donde los rostros se olvidan. Me envuelvo en el padecimiento y la humanidad parece intolerable. Y aquí estoy, aun paso de detenerme, reencontrándome con la vereda de la existencia, mis manos viajan a través de tu cara y mis ojos se desmoronan por mis peores pensamientos.
Entre tu ser, encuentro mi equilibrio, mi seguridad, mi vida.
1 comentarios:
Entre el misterio del blanco y negro,y el misterio del texto,se toman de la mano vida y muerte.
Saludos.
Publicar un comentario en la entrada